lunes, 27 de abril de 2015



ESPAÑA, PAÍS DE PÍCAROS FAMOSOS Y DE PRESUNTOS TRINCADORES DE OFICIO.

BREVE REFLEXIÓN POLÍTICA EN CLAVE DE SARCÁSTICA E IRÓNICA PARODIA. 

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es:  www.verbosuelto.blogspot.com
Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es: www.verbosuelto.blogspot.com

                             
Pero, eso sí, los presuntos trincones han puesto un especial esmero en utilizar artificiosas formas  y sofisticados modos de  proceder  en sus actuaciones públicas. Por lo que, en la mayoría de los casos, se pueda ver a estos individuos con muy buen aspecto físico, pletóricos, exultantes, sonrisa puesta y luciendo corbata de marca, dando toda la impresión de que, con sus buenas trazas, quieren transmitir este mensaje: al menos, nadie podrá quejarse de nuestra falta de clase. Dicho lo cual, y para comprender la razón de ser y el trasfondo de esta sarcástica e irónica parodia, el lector debe clicar o pinchar el enlace, en color azul, al final del segundo párrafo, y se encontrará con una reprobable y escandalosa información sobre la actuación, presuntamente corrupta, de dos ex altos cargos del PSOE.

El autor, partiendo de la referida noticia, ha elaborado y publicado este comentario en clave de irónico sarcasmo,   como un modo distinto de intentar conseguir que los lectores en particular y los ciudadanos en general se pongan a pensar serenamente en la magnitud y alcance de las tropelías e inmoralidades cometidas por determinados responsables políticos y sociales. Asimismo, se pretende que toda la ciudadanía adquiera una conciencia clara del repudio cívico y desprecio  personal que merecen todos estos personajillos, de tan escasa cintura  política y evidente carencia de criterios y principios éticos y morales, como se pone de manifiesto por sus conductas lesivas para el conjunto de la sociedad:

No obstante, tampoco es para tanto- dicho sea con sarcástica ironía-, dado que, al fin y a la postre, sólo se trata de unos cuantos euritos, que, en cualquier caso, a las eléctricas y a los gestores públicos le resuelven la papeleta del pago de sustanciosos sueldos o sobres a sus asesores de postín. Además, y después de todo, qué más da que te joroben unos que otros o que lo hagan antes o después, si al final el ciudadano consumidor de electricidad y/o de cualesquiera otros productos de primera necesidad, terminará siendo jorobado.

Se trata, pues, de mostrar sólo un ejemplo de los muchísimos casos de tramas, causas y operaciones de corrupción que se pusieron en marcha vía instrucción judicial en los últimos meses-años- y que asolaron el "bendito" suelo patrio español, no sólo desde el punto de vista económico sino también social y político. Y, como consecuencia, se ha generado un ambiente de desconfianza en las instituciones del Estado, en los partidos políticos y en el propio sistema democrático, hecho que fue aprovechado hábilmente y de manera oportunista por una gran parte de la ciudadanía descontenta, decepcionada e inquieta para organizarse en nuevas organizaciones político/partidistas o para pretextar actitudes de pasividad, indiferencia y falta de implicación o compromiso con los modelos de gestión, pasados o presentes, de la cosa pública.

Pero todos tranquilos, porque si no se puede pagar el recibo de la luz, pongamos por caso, siempre queda el recurso de cantar al unísono la canción popular gallega: Apaga o candil marica chús, chús. Apaga o candil que ten moita lus. Que ten moita lus moita claridá. Apaga o candil e non gastará. Realmente, visto de ese modo, no parece tan grave el que los exministros del Gobierno de Zapatero, Elena Salgado y Miguel Sebastián, le hayan regalado o condonado a las eléctricas 3.400 millones de euros, que éstas habían cobrado de más en concepto de costes de transición a la competencia. Huelga decir que lo que acaban de leer es el paradigma de una expresión sarcástica e irónica.

Después de lo apuntado, los angustiados contribuyentes españoles debieran de ser un poco más comprensivos y admitir como algo lógico que estas “pobres” empresas, que no empobrecidas, tenían que recibir esa exigua cantidad en concepto de compensación por los perjuicios resultantes de la liberalización del sector. Además, y en última instancia, a los ciudadanos que se sientan muy atribulados, agobiados e indignados siempre les queda el recurso del cancionero popular para aliviar sus penas con aquello de: Quien canta, los males espanta. Hay que sobreentender que se trata de un puro sarcasmo. 

En fin, que la gente es muy inconformista, aparte de protestar por todo y quejarse de vicio, no faltando quienes incluso digan que la actuación política de estos dos ex altos cargos socialistas formaba parte de las tramas de corrupción que contribuyeron a acentuar la crisis padecida  por  la  sociedad española. No es casual ni anecdótico que la Audiencia Nacional haya admitido a trámite la querella presentada por la asociación de consumidores Causa Común y elaborada por Ausbanc, por entender que hubo delito de prevaricación en comisión por omisión y de estafa. Es una parodia de la penosa realidad de la corrupción en el ámbito de algunas instituciones del Estado español.

Resulta sorprendente poder comprobar que la solución a uno de los grandes problemas que preocupan, inquietan y acucian a muchos ciudadanos, está en algo tan sencillo como apagar o candil. Porque, por la propia letra de la canción, se deduce fácilmente que el problema radica en un exceso de luz y de demasiada claridad. Salta a la vista, pues, que la solución está en no encender el candil. A propósito del subgénero literario empleado en este breve análisis/comentario político, es importante señalar que los socorridos recursos de la ironía y el sarcasmo añaden un notable valor al sentido del texto. El lector comprende, a buen seguro, que se está caricaturizando la solución a un problema real de consumo eléctrico que afecta a muchas familias españolas. 

La técnica literaria anteriormente citada,  propicia el que cuantos lean este tipo de reflexiones se paren a pensar unos momentos, aparte de ayudarles a mantener el interés y la variedad en la narración correspondiente. En definitiva, debe apuntarse que el acopio de estas figuras retóricas no presupone intención de ofensa ni mofa, sino más bien la de contribuir a reflexionar con una mayor profundidad sobre las actitudes y comportamientos de personas concretas, señalando, en ocasiones, sus contradicciones e incoherencias.

 Y, por último, cabe subrayar que tanto en el campo de la literatura como en el del cine, hubo, a lo largo de la historia, relevantes personajes que recurrieron con frecuencia al sarcasmo, la ironía o la sátira para enfatizar sus escritos, palabras y/o actuaciones. Célebres fueron, por ejemplo, las sentenciosas y lapidarias frases pronunciadas por alguno de ellos, como la de Confucio: el silencio es el único amigo que no traiciona; la de Paul Lafitte: un tonto pobre siempre será un tonto y un tonto rico siempre será un rico; la de Oscar Wilde: un verdadero amigo te apuñala de frente; la de Mark Twain: no fui al funeral pero envié una carta diciendo que lo aprobaba. En este mismo sentido, deben ser mencionados Shakespeare, Jane Austen e incluso el propio Sherlock Holmes.

 Breve reflexión ad hoc en clave de irónica parodia realizada por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor:


 

ESPAÑA, PAÍS DE PÍCAROS FAMOSOS Y DE PRESUNTOS TRINCADORES DE OFICIO.

BREVE REFLEXIÓN POLÍTICA EN CLAVE DE SARCÁSTICA E IRÓNICA PARODIA. 

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es:  www.verbosuelto.blogspot.com
Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es: www.verbosuelto.blogspot.com

Pero, eso sí, los presuntos trincones han puesto un especial esmero en utilizar artificiosas formas  y sofisticados modos de proceder en sus actuaciones públicas. Por lo que, en la mayoría  de los casos, se pueda ver a estos individuos con muy buen aspecto físico, pletóricos, exultantes, sonrisa puesta y luciendo corbata de marca, dando toda la impresión de que, con sus buenas trazas, quieren transmitir este mensaje: al menos, nadie podrá quejarse de nuestra falta de clase. Dicho lo cual, y para comprender la razón de ser y el trasfondo de esta sarcástica e irónica parodia, el lector debe clicar o pinchar el enlace, en color azul, al final del segundo párrafo, y se encontrará con una reprobable y escandalosa información sobre la actuación, presuntamente corrupta, de dos ex altos cargos del PSOE.

El autor, partiendo de la referida noticia, ha elaborado y publicado este comentario en clave de irónico sarcasmo,   como un modo distinto de intentar conseguir que los lectores en particular y los ciudadanos en general se pongan a pensar serenamente en la magnitud y alcance de las tropelías e inmoralidades cometidas por determinados responsables políticos y sociales. Asimismo, se pretende que toda la ciudadanía tome  conciencia  clara  del  repudio cívico y desprecio  personal que merecen estos personajillos de tan escasa cintura  política y evidente carencia de criterios y principios éticos y morales, como se pone se manifiesto por sus conductas lesivas para el conjunto de la sociedad:

No obstante, tampoco es para tanto- dicho sea con sarcástica ironía-, dado que, al fin y a la postre, sólo se trata de unos cuantos euritos, que, en cualquier caso, a las eléctricas y a los gestores públicos le resuelven la papeleta del pago de sustanciosos sueldos o sobres a sus asesores de postín. Además, y después de todo, qué más da que te joroben unos que otros o que lo hagan antes o después, si al final el ciudadano consumidor de electricidad y/o de cualesquiera otros productos de primera necesidad, terminará siendo jorobado.

Se trata sólo de uno de los muchísimos ejemplos de casos, tramas, causas y operaciones de corrupción que se pusieron en marcha vía instrucción judicial en los últimos meses-años- y que asolaron el "bendito" suelo patrio español, no sólo desde el punto de vista económico sino también social y político. Y, como consecuencia, se ha generado un ambiente de desconfianza en las instituciones del Estado, en los partidos políticos y en el propio sistema democrático, hecho que fue aprovechado hábilmente y de manera oportunista por una gran parte de la ciudadanía descontenta, decepcionada e inquieta para organizarse en nuevas organizaciones político/partidistas o para pretextar actitudes de pasividad, indiferencia y falta de implicación o compromiso con los modelos de gestión, pasados o presentes, de la cosa pública.

Pero todos tranquilos, porque si no se puede pagar el recibo de la luz, pongamos por caso, siempre queda el recurso de cantar al unísono la canción popular gallega: Apaga o candil marica chús, chús. Apaga o candil que ten moita lus. Que ten moita lus moita claridá. Apaga o candil e non gastará. Realmente, visto de ese modo, no parece tan grave el que los exministros del Gobierno de Zapatero, Elena Salgado y Miguel Sebastián, le hayan regalado o condonado a las eléctricas 3.400 millones de euros, que éstas habían cobrado de más en concepto de costes de transición a la competencia. Huelga decir que lo que acaban de leer es el paradigma de una expresión sarcástica e irónica.

Después de lo apuntado, los angustiados contribuyentes españoles debieran de ser un poco más comprensivos y admitir como algo lógico que estas “pobres” empresas, que no empobrecidas, tenían que recibir esa exigua cantidad en concepto de compensación por los perjuicios resultantes de la liberalización del sector. Además, y en última instancia, a los ciudadanos que se sientan muy atribulados, agobiados e indignados siempre les queda el recurso del cancionero popular para aliviar sus penas con aquello de: Quien canta, los males espanta. Hay que sobreentender que se trata de un puro sarcasmo. 

En fin, que la gente es muy inconformista, aparte de protestar por todo y quejarse de vicio, no faltando quienes incluso digan que la actuación política de estos dos ex altos cargos socialistas formaba parte de las tramas de corrupción que contribuyeron a acentuar la crisis padecida  por  la  sociedad española. No es casual ni anecdótico que la Audiencia Nacional haya admitido a trámite la querella presentada por la asociación de consumidores Causa Común y elaborada por Ausbanc, por entender que hubo delito de prevaricación en comisión por omisión y de estafa. Es una parodia de la penosa realidad de la corrupción en el ámbito de algunas instituciones del Estado español.

Resulta sorprendente poder comprobar que la solución a uno de los grandes problemas que preocupan, inquietan y acucian a muchos ciudadanos, está en algo tan sencillo como apagar o candil. Porque, por la propia letra de la canción, se deduce fácilmente que el problema radica en un exceso de luz y de demasiada claridad. Salta a la vista, pues, que la solución está en no encender el candil. A propósito del subgénero literario empleado en este breve análisis/comentario político, es importante señalar que los socorridos recursos de la ironía y el sarcasmo añaden un notable valor al sentido del texto. El lector comprende, a buen seguro, que se está caricaturizando la solución a un problema real de consumo eléctrico que afecta a muchas familias españolas. 

La técnica literaria anteriormente citada,  propicia el que cuantos lean este tipo de reflexiones se paren a pensar unos momentos, aparte de ayudarles a mantener el interés y la variedad en la narración correspondiente. En definitiva, debe apuntarse que el acopio de estas figuras retóricas no presupone intención de ofensa ni mofa, sino más bien la de contribuir a reflexionar con una mayor profundidad sobre las actitudes y comportamientos de personas concretas, señalando, en ocasiones, sus contradicciones e incoherencias.

 Y, por último, cabe subrayar que tanto en el campo de la literatura como en el del cine, hubo, a lo largo de la historia, relevantes personajes que recurrieron con frecuencia al sarcasmo, la ironía o la sátira para enfatizar sus escritos, palabras y/o actuaciones. Célebres fueron, por ejemplo, las sentenciosas y lapidarias frases pronunciadas por alguno de ellos, como la de Confucio: el silencio es el único amigo que no traiciona; la de Paul Lafitte: un tonto pobre siempre será un tonto y un tonto rico siempre será un rico; la de Oscar Wilde: un verdadero amigo te apuñala de frente; la de Mark Twain: no fui al funeral pero envié una carta diciendo que lo aprobaba. En este mismo sentido, deben ser mencionados Shakespeare, Jane Austen e incluso el propio Sherlock Holmes.

 Breve reflexión ad hoc en clave de irónica parodia realizada por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor:


 

 

ESPAÑA, PAÍS DE PÍCAROS FAMOSOS Y DE PRESUNTOS TRINCADORES DE OFICIO.

BREVE REFLEXIÓN POLÍTICA EN CLAVE DE SARCÁSTICA E IRÓNICA PARODIA. 

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es:  www.verbosuelto.blogspot.com

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es: www.verbosuelto.blogspot.com

Pero, eso sí, los presuntos trincones han puesto un especial esmero en utilizar  artificiosas formas  y sofisticados modos de proceder en sus actuaciones públicas. Por lo que, en la mayoría  de los casos, se pueda ver a estos individuos con muy buen aspecto físico, pletóricos, exultantes, sonrisa puesta y luciendo corbata de marca, dando toda la impresión de que, con sus buenas trazas, quieren transmitir este mensaje: al menos, nadie podrá quejarse de nuestra falta de clase. Dicho lo cual, y para comprender la razón de ser y el trasfondo de esta sarcástica e irónica parodia, el lector debe clicar o pinchar el enlace, en color azul, al final del segundo párrafo, y se encontrará con una reprobable y escandalosa información sobre la actuación, presuntamente corrupta, de dos ex altos cargos del PSOE.

El autor, partiendo de la referida noticia, ha elaborado y publicado este comentario en clave de irónico sarcasmo,   como un modo distinto de intentar conseguir que los lectores en particular y los ciudadanos en general se pongan a pensar serenamente en la magnitud y alcance de las tropelías e inmoralidades cometidas por determinados responsables políticos y sociales. Asimismo, este comentarista pretende que toda la ciudadanía tome  conciencia  clara  del  repudio cívico y desprecio  personal que merecen los personajillos de tan escasa cintura  política y evidente carencia de criterios y principios, como se pone de manifiesto por sus conductas lesivas para el conjunto de la sociedad:  

No obstante, tampoco es para tanto- dicho sea con sarcástica ironía-, dado que, al fin y a la postre, sólo se trata de unos cuantos euritos, que, en cualquier caso, a las eléctricas y a los gestores públicos le resuelven la papeleta del pago de sustanciosos sueldos o sobres a sus asesores de postín. Además, y después de todo, qué más da que te joroben unos que otros o que lo hagan antes o después, si al final el ciudadano consumidor de electricidad y/o de cualesquiera otros productos de primera necesidad, terminará siendo jorobado.

Se trata sólo uno de los muchísimos ejemplos de casos, tramas, causas y operaciones de corrupción que se pusieron en marcha vía instrucción judicial en los últimos meses-años- y que asolaron el "bendito" suelo patrio español, no sólo desde el punto de vista económico sino también social y político. Y, como consecuencia, se ha generado un ambiente de desconfianza en las instituciones del Estado, en los partidos políticos y en el propio sistema democrático, hecho que fue aprovechado hábilmente y de manera oportunista por una gran parte de la ciudadanía descontenta, decepcionada e inquieta para organizarse en nuevas organizaciones político/partidistas o para pretextar actitudes de pasividad, indiferencia y falta de implicación o compromiso con los modelos de gestión, pasados o presentes, de la cosa pública.

Pero todos tranquilos, porque si no se puede pagar el recibo de la luz, pongamos por caso, siempre queda el recurso de cantar al unísono la canción popular gallega: Apaga o candil marica chús, chús. Apaga o candil que ten moita lus. Que ten moita lus moita claridá. Apaga o candil e non gastará. Realmente, visto de ese modo, no parece tan grave el que los exministros del Gobierno de Zapatero, Elena Salgado y Miguel Sebastián, le hayan regalado o condonado a las eléctricas 3.400 millones de euros, que éstas habían cobrado de más en concepto de costes de transición a la competencia. Huelga decir que lo que acaban de leer es el paradigma de una expresión sarcástica e irónica.
Después de lo apuntado, los angustiados contribuyentes españoles debieran de ser un poco más comprensivos y admitir como algo lógico que estas “pobres” empresas, que no empobrecidas, tenían que recibir esa exigua cantidad en concepto de compensación por los perjuicios resultantes de la liberalización del sector. Además, y en última instancia, a los ciudadanos que se sientan muy atribulados, agobiados e indignados siempre les queda el recurso del cancionero popular para aliviar sus penas con aquello de: Quien canta, los males espanta. Hay que sobreentender que se trata de un puro sarcasmo. 

En fin, que la gente es muy inconformista, aparte de protestar por todo y quejarse de vicio, no faltando quienes incluso digan que la actuación política de estos dos ex altos cargos socialistas formaba parte de las tramas de corrupción que contribuyeron a acentuar la crisis padecida  por  la  sociedad española. No es casual ni anecdótico que la Audiencia Nacional haya admitido a trámite la querella presentada por la asociación de consumidores Causa Común y elaborada por Ausbanc, por entender que hubo delito de prevaricación en comisión por omisión y de estafa. Es una parodia de la penosa realidad de la corrupción en el ámbito de algunas instituciones del Estado español.

Resulta sorprendente poder comprobar que la solución a uno de los grandes problemas que preocupan, inquietan y acucian a muchos ciudadanos, está en algo tan sencillo como apagar o candil. Porque, por la propia letra de la canción, se deduce fácilmente que el problema radica en un exceso de luz y de demasiada claridad. Salta a la vista, pues, que la solución está en no encender el candil. A propósito del subgénero literario empleado en este breve análisis/comentario político, es importante señalar que los socorridos recursos de la ironía y el sarcasmo añaden un notable valor al sentido del texto. El lector comprende, a buen seguro, que se está caricaturizando la solución a un problema real de consumo eléctrico que afecta a muchas familias españolas. 

La técnica literaria anteriormente citada,  propicia el que cuantos lean este tipo de reflexiones se paren a pensar unos momentos, aparte de ayudarles a mantener el interés y la variedad en la narración correspondiente. En definitiva, debe apuntarse que el acopio de estas figuras retóricas no presupone intención de ofensa ni mofa, sino más bien la de contribuir a reflexionar con una mayor profundidad sobre las actitudes y comportamientos de personas concretas, señalando, en ocasiones, sus contradicciones e incoherencias.

Y, por último, cabe subrayar que tanto en el campo de la literatura como en el del cine, hubo, a lo largo de la historia, relevantes personajes que recurrieron con frecuencia al sarcasmo, la ironía o la sátira para enfatizar sus escritos, palabras y/o actuaciones. Célebres fueron, por ejemplo, las sentenciosas y lapidarias frases pronunciadas por alguno de ellos, como la de Confucio: el silencio es el único amigo que no traiciona; la de Paul Lafitte: un tonto pobre siempre será un tonto y un tonto rico siempre será un rico; la de Oscar Wilde: un verdadero amigo te apuñala de frente; la de Mark Twain: no fui al funeral pero envié una carta diciendo que lo aprobaba. En este mismo sentido, deben ser mencionados Shakespeare, Jane Austen e incluso el propio Sherlock Holmes.


Breve reflexión ad hoc en clave de irónica parodia realizada por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor:


 

domingo, 29 de marzo de 2015

EXEMPLA ET SCRIPTA MANENT, VERBA VOLANT: LOS EJEMPLOS ARRASTRAN, LOS ESCRITOS PERMANECEN, PERO LAS PALABRAS LAS PUEDE LLEVAR EL VIENTO.
 Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es: verbosuelto.blogspot.com.
El autor de este comentario, toma como referencia y punto de partida las palabras pronunciadas en un vídeo por Moncho Borrajo sobre trinques y despilfarros de políticos y sindicatos, así como de los calificativos que utiliza para definir las conductas, "presuntamente delictivas", de muchos integrantes de estas organizaciones sociopolíticas. El lector puede escucharlo en YouTube haciendo la siguiente búsqueda en Google y clicando en: "Moncho Borrajo está cabreado" y cuyo vídeo comienza con "No me van a hacer caso”,  o también pinchando en: https://www.youtube.com/watch?v=s4BhbeaeHJ8.    
Antes de proseguir, es aconsejable oír previamente y escuchar con mucha atención los certeros y atinados mensajes de Moncho Borrajo, para contextualizar el presente análisis político en el contenido de este interesante vídeo, a los efectos de poder entender mejor la publicación que está visualizando y leyendo. Porque, es sencillamente impresionante y valiente el testimonio de compromiso social del actor. Pero, además, porque es más fácil hacer una valoración del alcance y el realismo de la situación social y política que se está viviendo y padeciendo en estos históricos y convulsos momentos en España.
Gracias, pues, y enhorabuena, Moncho Borrajo, por ayudar a la ciudadanía española a ser un poco más crítica, reflexiva y libre, así como a ser menos sumisa, cobarde y acomodaticia. También, debe señalarse como meritorio el hecho de que este gran artista, con ésta y otras grabaciones, ayuda a mucha gente a pensar. Que no es poco. Quienes lean y escuchen el contenido del presente artículo, a buen seguro que se percatarán en seguida de la imperiosa necesidad y urgencia de poner en marcha políticas reformistas, no revoluciones destructivas del actual sistema democrático, aunque esté extenuado, e incluso, en ocasiones, en estado preagónico. Pero la regeneración de las instituciones democráticas del Estado y de la vida política y sindical en España, no resultará fácil llevarla a cabo desde dentro de este sistema menoscabado por la corrupción, sino que la tendrán que impulsar y exigir los propios ciudadanos.
Se impone dar un paso al frente, como lo está dando Moncho Borrajo. Al respecto, debe señalarse que ya existe un emergente poder ciudadano, aunque, de momento, no esté bien organizado y consolidado. No obstante, hay que poner de manifiesto que ya existen nuevos partidos políticos, como Podemos, Ciudadanos, UPyD y Vox, que están espoleando a la acomodada y tradicional clase política y sindical. Por otra parte, conviene tener en cuenta que si el pueblo se inhibe y no se implica, todo el país será pasto de las llamas del fuego devorador de los corruptos incendiarios que abrasan y calcinan el estado del bienestar, que pululan y campan a sus anchas por los ámbitos del poder.
La alocución del cómico gallego, a través del vídeo de referencia, merece ser compartida con personas dotadas de una especial sensibilidad social y política, a los efectos de poder desentrañar los verdaderos mensajes que el dramaturgo, Moncho Borrajo, quiere transmitir a esta sociedad enferma, debido al alto grado de toxicidad generada por la legión de depravados, que proliferaron, crecieron y se expandieron, como hongos, a la sombra del poder político y sindical, a lo largo y ancho de la geografía española, de una manera bochornosa y ultrajante.
Debe significarse que la corrupción en sus diversas formas de manifestación, ha contribuido a debilitar sobremanera todo nuestro tejido democrático y a socavar los pilares que sustentan esta democracia, conseguida gracias al esfuerzo y a la generosidad de muchos compatriotas, que, por lo demás, ya está bastante maltrecha.

Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es:  verbosuelto.blogspot.com. También se puede ver en el Facebook personal.

jueves, 19 de marzo de 2015


ELECCIONES ANDALUZAS 2015 Y LA  NUEVA ETAPA POLÍTICA ESPAÑOLA.

El PROGRESIVO DETERIORO POLÍTICO E INSTITUCIONAL Y EL DESENCANTO POPULAR, ORIGINARON EL DEBILITAMIENTO DEMOCRÁTICO Y  FAVORECIERON EL DISCURSO POPULISTA.

POR ANTONIO JOSÉ PARAFITA FRAGA, ESCRITOR Y COMENTARISTA DE TEMAS SOCIALES Y POLÍTICOS. De su Blog VERBO SUELTO: verbosuelto.blogspot.com   
Efectivamente, en el sombrío panorama político español actual se advierte que a un elevado número de ciudadanos de este País le produce desazón e inquietud observar la manifiesta reticencia de muchos políticos a la hora de admitir que los antagonismos ideológicos y programáticos al igual que la alternancia política, en democracia, definen y determinan la normalidad del funcionamiento de nuestro Estado social y democrático de Derecho.

De modo que no superar y asumir, y aún obstaculizar, que se puedan hacer realidad tales posibilidades en la práctica político/democrática está conduciendo a que  se mantengan discursos radicales, así como a defender actitudes y conductas de signo dogmático y totalitario, o, cuando menos, de evidentes tonos autárquicos o/y autoritarios.

Valga como paradigmático de lo anteriormente expresado por quien les habla escribiendo, el bloqueo que, recientemente, se le hizo a un partido político en la sede de la soberanía popular española, el Congreso de los Diputados, asestándosele, con tal decisión, un duro golpe a nuestro parlamentarismo democrático, al tiempo que se le negó a muchos ciudadanos  el legal y legítimo derecho a expresar las oportunas opiniones a través de sus  representantes, los  diputados.

Tampoco se requieren profusos y especiales estudios estadísticos para percatarse de que una parte considerable de los políticos españoles toman a chunga el noble oficio de la política, encomendado por los ciudadanos electores, olvidándose de que este hábito político de chunguearse del pueblo soberano, de manera desmedida y con total descaro, es no sólo incorrecta y antidemocrática, sino denigrante y detestable desde el punto de vista de la ética política.

Pero, y sobre todo, porque mucha gente siente que sus representantes le toman el pelo mediante la utilización de tácticas engañosas y estrategias trileristas, encaminadas a manipular y tergiversar, por espurios intereses, las intenciones, deseos y voluntades de los principales actores de la democracia, que son, precisamente, los ciudadanos.

Desde una parte importante de la sociedad española y también europea, se contempla con estupefacción el bochornoso espectáculo que, con harta frecuencia, ofrece la clase política por una serie de comportamientos antidemocráticos, así como por la aludida incapacidad de superación de los normales, lógicos y legítimos antagonismos y el intento sistemático de limitar o cercenar el derecho constitucional a la alternancia democrática.

Lo apuntado anteriormente, nos tiene que llevar a establecer las pertinentes diferencias entre comportamientos democráticos y totalitarios. Porque, en ocasiones, escuchando a algunos políticos, se tiene la impresión de que éstos confunden los planos y también de que interpretan o entienden el poder recibido, como si de un cheque en blanco se tratara, para hacer y deshacer a su antojo lo que parezca y resulte más favorable y propicio para los intereses personales y partidistas.

Conviene, pues, recordar que las notas esenciales de una democracia avanzada son: la tolerancia; una permanente actitud de diálogo; el respeto a la diversidad ideológico/política y el escrupuloso cumplimiento del ordenamiento jurídico que conforma nuestro Estado de Derecho. De suerte que si los ciudadanos, como es el caso, no perciben que estos elementos distinguen y caracterizan claramente a sus políticos en el ejercicio de la actividad pública, es que detectan, con su natural saber y entender, que nuestro sistema social y político padece un inquietante proceso de debilitamiento en sus contenidos y formalidades, razón por la que los depositarios de la soberanía popular necesitan someterse a un urgente  proceso de reciclaje regeneracionista en materia democrática.

Fortalecer y consolidar plenamente este complejo y delicado régimen de derechos y libertades, es tarea ardua y difícil en la que debe implicarse y comprometerse la sociedad en general, desde la cohesión civil y la solidaridad ciudadana, entendiendo que la colaboración de todos resulta enteramente necesaria para la felicidad colectiva y que la comunidad de ciudadanos  quedará bien regida cuando todo el mundo ocupe su puesto natural y realice sus funciones propias.

Pero en una democracia representativa y de participación indirecta- directa sólo en contadas ocasiones- la interacción de las distintas acciones será real y efectiva si se evitan injerencias, se delimitan campos y si cada uno de los miembros de la sociedad desempeña el papel o función que le corresponde.  

No deshacer equívocos, o mantenerlos intencionadamente, y generar confusiones no es más que una calculada estratagema para diluir, y hasta eludir, responsabilidades. De ahí la importancia de determinar, en el campo de la actividad política, competencias y cometidos para impedir no sólo la desvalorización y degeneración de la democracia sino contribuir a revitalizarla y a conservar vivos, íntegros y operantes sus inestimables valores.

En consonancia, con la línea de esta reflexión y análisis político, estimo que al avispado lector no se le deben ocultar unos cuantos apuntes sobre la actitud conductual de algunos políticos, por ejemplo, el embeleco al que recurren pensando que el pueblo no se entera de sus artimañas; las formas soberbias y chulescas con que “farruquean”, fuera y dentro de los parlamentos, que más parecen propias de ambientes tabernarios que de “sacrosantos” espacios democráticos donde se deben propugnar y defender los valores superiores de libertad, justicia, igualdad y pluralismo político, proclamados por nuestro ordenamiento jurídico.

Asimismo, que el bajo perfil cultural e intelectual de la clase política española, sólo un 20% tiene preparación académica superior, explica su condición de mediocres y, por ello, el que se expresen de modo laberíntico, perifrástico y rebuscado para impactar a los “fieles”, sin caer en la cuenta de que cuando ellos van, ya éstos vienen de vuelta.

Y a lo anterior, aún se puede añadir que en la esfera política se cometen delitos tipificados sin que los líderes de los partidos políticos se pongan de acuerdo para poner en marcha mecanismos correctores y depuradores del sistema democrático, excluyendo de él a quienes integran la lista de corruptos, por ejemplo, a: cleptómanos y chupópteros; chanchulleros y tramposos; chantajistas y farsantes, así como para erradicar clientelismos y nepotismos; amiguismos y arribismos, y demás indecencias socio/políticas que pueden    resquebrajar de medio a medio nuestro régimen político, si no se buscan soluciones a tiempo.

Mientras tanto, los lectores pueden intentar atenuar el efecto de las aparentes exageraciones con la noticia de que al expresidente de Cataluña le seguiremos pagando un sueldo, de nada: total, unos 125.000 euros/año. Otros, por el contrario, hacen ímprobos esfuerzos por llegar a fin de mes. Y algunas instituciones escatiman medios económicos para proteger a las víctimas de los 170.000 ciudadanos españoles que están registrados como maltratadores.

Este comentarista, presenta a los lectores algunas afirmaciones para que puedan ser sometidas al tamiz de su agudo sentido crítico, a la vez que útiles para iluminar las sombras de duda que puedan tener no pocos electores sobre determinados elegidos para poder rectificar el sentido de su voto en el momento permitido por nuestro sistema electoral y para  que, especialmente los lectores que se  asomen  a los  medios de comunicación  electrónicos gallegos, puedan valorar, en clave de ciudadanos libres, las propuestas y ofertas presentadas por los diferentes partidos políticos.

Primera y segunda afirmación.- Que los políticos han de comprender y asumir, de una vez por todas, que la soberanía radica en el pueblo y que un verdadero gestor es aquel que trata de engrandecer su ciudad sin buscar riquezas ni poder, sino procurando, ante todo, que los ciudadanos convivan mejor y gocen de unas estructuras individuales, familiares y sociales que le reporten paz, libertad, bienestar y espíritu crítico de la vida.

Tercera y cuarta aseveración.- Que el poder que ostentan los políticos  se lo otorga el pueblo en procesos electorales públicos y libres, de modo que estos representantes de la ciudadanía vienen a ser como empleados suyos  y, por consiguiente, servidores, y ello, en virtud de un contrato socio/político de carácter temporal y sometido a la cláusula resolutoria de la indignidad de sus comportamientos en el desempeño del correspondiente cargo público y que el pueblo soberano delega su poder democrático, de conformidad con unos programas que presentan los partidos políticos y con el variado perfil de los candidatos.   

Y a modo de conclusión, el autor de este comentario manifiesta también su confianza en la capacidad autoregeneradora y de autorregulación de personas e instituciones, a fin de que la afirmación que hizo, hace aproximadamente ocho años, el entonces alcalde de Jerez, Pedro Pacheco: “la justicia es un cachondeo”, en modo alguno, se pueda aplicar al campo de la política actual. Igualmente, y a tales efectos, entiendo que la política la deben hacer con toda honestidad los políticos, y no los medios de comunicación.

Por lo demás, sería deseable que, en este País, los representantes del pueblo cumpliesen con lealtad y fidelidad constitucionales los dichos populares de: menos “farruqueo” y más trabajo por el bien común y los intereses de la ciudadanía, que para eso se le paga el sueldo, y también el de: menos “predicaciones” estériles y más trigo en términos de cumplimiento de sus obligaciones.

Antonio José Parafita Fraga, es escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO, enlace verbosuelto.blogspot.com

 







 

 

martes, 17 de febrero de 2015



EXEMPLA ET SCRIPTA MANENT, VERBA VOLANT: LOS EJEMPLOS ARRASTRAN, LOS ESCRITOS PERMANECEN, PERO LAS PALABRAS LAS PUEDE LLEVAR EL VIENTO.
Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es: verbosuelto.blogspot.com.
El autor de este comentario, toma como referencia y punto de partida las palabras pronunciadas en un vídeo por Moncho Borrajo sobre trinques y despilfarros de políticos y sindicatos, así como de los calificativos que utiliza para definir las conductas, "presuntamente delictivas", de muchos integrantes de estas organizaciones sociopolíticas. El lector puede escucharlo en YouTube haciendo la siguiente búsqueda en Google y clicando en: "Moncho Borrajo está cabreado" y cuyo vídeo comienza con "No me van a hacer caso”,  o también pinchando en: https://www.youtube.com/watch?v=s4BhbeaeHJ8.    
Antes de proseguir, es aconsejable oír previamente y escuchar con mucha atención los certeros y atinados mensajes de Moncho Borrajo, para contextualizar el presente análisis político en el contenido de este interesante vídeo, a los efectos de poder entender mejor la publicación que está visualizando y leyendo. Porque, es sencillamente impresionante y valiente el testimonio de compromiso social del actor. Pero, además, porque es más fácil hacer una valoración del alcance y el realismo de la situación social y política que se está viviendo y padeciendo en estos históricos y convulsos momentos en España.
Gracias, pues, y enhorabuena, Moncho Borrajo, por ayudar a la ciudadanía española a ser un poco más crítica, reflexiva y libre, así como a ser menos sumisa, cobarde y acomodaticia. También, debe señalarse como meritorio el hecho de que este gran artista, con ésta y otras grabaciones, ayuda a mucha gente a pensar. Que no es poco. Quienes lean y escuchen el contenido del presente artículo, a buen seguro que se percatarán en seguida de la imperiosa necesidad y urgencia de poner en marcha políticas reformistas, no revoluciones destructivas del actual sistema democrático, aunque esté extenuado, e incluso, en ocasiones, en estado preagónico. Pero la regeneración de las instituciones democráticas del Estado y de la vida política y sindical en España, no resultará fácil llevarla a cabo desde dentro de este sistema menoscabado por la corrupción, sino que la tendrán que impulsar y exigir los propios ciudadanos.
Se impone dar un paso al frente, como lo está dando Moncho Borrajo. Al respecto, debe señalarse que ya existe un emergente poder ciudadano, aunque, de momento, no esté bien organizado y consolidado. No obstante, hay que poner de manifiesto que ya existen nuevos partidos políticos, como Podemos, Ciudadanos, UPyD y Vox, que están espoleando a la acomodada y tradicional clase política y sindical. Por otra parte, conviene tener en cuenta que si el pueblo se inhibe y no se implica, todo el país será pasto de las llamas del fuego devorador de los corruptos incendiarios que abrasan y calcinan el estado del bienestar, que pululan y campan a sus anchas por los ámbitos del poder.
La alocución del cómico gallego, a través del vídeo de referencia, merece ser compartida con personas dotadas de una especial sensibilidad social y política, a los efectos de poder desentrañar los verdaderos mensajes que el dramaturgo, Moncho Borrajo, quiere transmitir a esta sociedad enferma, debido al alto grado de toxicidad generada por la legión de depravados, que proliferaron, crecieron y se expandieron, como hongos, a la sombra del poder político y sindical, a lo largo y ancho de la geografía española, de una manera bochornosa y ultrajante.
Debe significarse que la corrupción en sus diversas formas de manifestación, ha contribuido a debilitar sobremanera todo nuestro tejido democrático y a socavar los pilares que sustentan esta democracia, conseguida gracias al esfuerzo y a la generosidad de muchos compatriotas, que, por lo demás, ya está bastante maltrecha.

Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos. Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es:  verbosuelto.blogspot.com. También se puede ver en el Facebook personal.